ALBERTO VELASCO/ Actor y director teatral

Alberto Velasco (Valladolid, 1983) comenzó a dedicarse profesionalmente al teatro en 2002, cuando Producciones Kull d’Sac le llamó para participar en un espectáculo de pasacalles. Y desde entonces hasta ahora no ha parado, aunque con “altos y bajos, temporadas con mucho trabajo y otras con nada”. Actualmente, cuenta con su propia compañía, La Pecera Teatro, con dos espectáculos en marcha, ¡Vaca! y La voz abandonada, que llegará a la Sala Ambigú el próximo 20 diciembre. Además, dirige a la joven compañía Arroyo Teatro.
-¿Alguna vez pensó en dedicarse a otra cosa que no fuera el teatro?
-De pequeño pensé en dedicarme a mil cosas: torero, cocinero, peluquero… Pero al final el teatro terminó por apoderarse de mí, o yo de del teatro. En ocasiones es él el que te agarra con todas sus fuerzas para no dejarte ir, y en otras muchas eres tú mismo quien le agarra para que siga contigo.
-Actor y director. ¿Se decanta por alguna de las dos facetas?
-No sabría qué responder, los dos campos me apasionan. Como actor el trabajo es maravilloso: las emociones, las palabras, los movimientos… Intentar comunicar algo que no ha nacido de ti pero que asumes como propio es apasionante. Como director, en cambio, pongo en escena lo que a mí como creador me preocupa; sentimientos que necesito comunicar e implicar al resto de la humanidad en ellos. Son maneras muy distintas de trabajar pero que están muy unidas, ya que ambas se necesitan. Cuando trabajo como actor entiendo mejor al director y viceversa.
-¿Qué es lo más duro de dedicarse al teatro?
-Tal vez, la presión con la que trabajas. No puedes despistarte en ningún momento; tienes que estar demostrando en todo momento que mereces la pena, que tu trabajo es interesante. La presión económica juega también un papel fundamental. Los creadores estamos demasiado supeditados a la política de subvenciones, sin capacidad de independencia. De otro lado está la presión social, ya que nuestra profesión está continuamente cuestionada. Para que ésto cambie tenemos que trabajar mucho en la educación.
-Recientemente ha recibido el premio Artista Emergente de Castilla y León. ¿Qué ha supuesto para usted?
-Sobre todo, reconocimiento al trabajo que realizo. A nivel personal, me da fuerzas para continuar. A nivel profesional ha supuesto actuaciones, que el nombre de la compañía se conozca, entrevistas… Pero espero que el premio no se convierta en una etiqueta y que mi trabajo se aprecie más allá de la novedad.
-Dicen de usted que es una de la sorpresas más agradables de la generación escénica vallisoletana. ¿Qué tiene que decir a eso?
-Me sorprendo y emociono al escuchar esta valoración. Que el trabajo que realizo, lo que cuento, cómo lo cuento y el mensaje que quiero transmitir sea bien recibido es una sorpresa. Espero no defraudar a todos los que apoyan mi trabajo.
-Sus obras son críticas con la sociedad actual. ¿Es el teatro también un medio para crear opinón o sólo de entretenimiento?
-El teatro tiene que crear opinión desde el entretenimiento. No puede dejarte indiferente, tiene que poner en funcionamiento tu máquina interior, intelectual o emocional. Que como espectador te active de una manera u otra.
-Pregunta obligada en este blog. ¿Cómo está el teatro en Valladolid?
-Pues… regular. No por parte de las compañías, que siempre hacen un trabajo excelente, comprometido y muy, muy interesante. La parte más negativa es la situación en la que está el teatro desde el punto de vista de la administración. Me emociono viendo la lucha que las compañías hacen por sobrevivir debido al poco valor que se le da a su trabajo desde la administración, lo poco que se nos defiende ante el trabajo de otras comunidades, etc. Desde luego es una batalla en la que nos encontramos, batalla en la que se encuentran también contadas personas que desde la administración luchan también por que esto cambie, lo cual nos da esperanzas.
-¿Qué se va a encontar el espectador de La voz Abandonada?
-Un trabajo sincero y emotivo, un grito susurrado para darnos cuenta de la soledad que vivimos, o la que nos dejan vivir. Este trabajo, estrenado en el año 2006, cuenta con seis actrices de reconocido prestigio en la Comunidad a las que siempre estaré agradecido por su ciega confianza en mí y en el proyecto. Espero que el espectador venga libre de prejuicios y se deje llevar por nuestra palabras, nuestros movimientos y el alma de la Voz, que siempre quedará abandonada en una boca cualquiera.
Un abrazo grande, artista!!! viki- KullD’Sac.
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