
El pasado viernes la Sala Borja volvió a acoger a uno de sus habituales: Gente de Teatro de la Universidad de Valladolid, con Carlos Burguillo al frente. En esta ocasión tocó representar todo un clásico, ‘Bodas de Sangre’ de Federico García Lorca.
La larga cola que se formó en la entrada de la sala antes de la actuación fue un presagio de lo que nos econtraríamos minutos después en el escenario: un magnífico montaje y una gran actuación de los chicos de Gente de Teatro. Mención especial se merece el músico El Alberto, que sin duda, dio un toque especial y diferente a la representación.
Bodas de Sangre es una de esas historias de las que a mí me gustan, de amor. Un amor imposible, que como no podía ser de otra manera, acaba en tragedia. Es una historia clásica escrita hace muchos, muchos años, pero que a través de un montaje espectacular se ha adaptado perfectamente a los nuevos tiempos y ha sido capaz de llegar y enganchar al público.
Desde aquí quiero felicitar a los actores, a los que he tenido oportunidad de ver en otras ocasiones, porque creo que esta vez se superaron y se merecían más aplausos de los que recibieron. Al final va a ser cierto eso que dicen del público vallisoletano ¡que somos unos ariscos!
En fin, que esperamos que Gente de Teatro nos vuelva a sorprender pronto subidos encima de un escenario con uno de esos clásicos a lo que nos tienen acostumbrados.
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